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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

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Lección 13 

21 al 28 de junio 



Su regreso 
como rey y amigo 




«También Cristo fue ofrecido en sacrificio 

una sola vez para quitar los pecados de muchos; 

y aparecerá por segunda vez, 

ya no para cargar con pecado alguno, 

sino para traer salvación a quienes lo esperan». 

Hebreos 9: 28 



Sueños. 



Sábado 
21 de junio 



INTRODUCCIÓN 

Apocalipsis 21: 4 

Finalmente regresó. Demasiado bueno 
como para creerlo, pero es verdad. Jesús ha 
regresado finalmente! 

Noto la reacción de quienes me rodean. 
Algunos están sonrientes y felices porque 
han estado esperando por lo que les ha pare- 
cido como mucho tiempo. Otros están acon- 
gojados porque decidieron no creer en él. 

Sigo en pos de la multitud, escudado 
en las alas de mi ángel. Pronto, inevitable- 
mente, me encuentro cara a cara con Jesús 
y él me sonríe. Me rodea con sus brazos, 
como lo ha hecho tantas veces a fin de pro- 
tegerme de peligros. Y luego todos empren- 
demos el vuelo. ¡Que viaje extraordinario! 

Al terminar el viaje, lo veo sentado en 
su trono. Cuando él me ve, de inmediato se 
pone en pie y viene mi encuentro. Me incli- 
no delante de él, con timidez a causa de mi 
insignificancia. Pero es algo que no le impor- 
ta al Rey de reyes. Para él este el momento 
culminante. Es parte del plan diseñado des- 
de la eternidad. Para esto fue que vino a la 
tierra a morir por mis pecados, para luego 
resucitar. 



Cara a cara con Jesús. ¿Qué palabras po- 
drán expresar realmente cómo me siento? 
Todas las frases que he ensayado desapare- 
cen. En lugar de palabras lo que hay en mi 
mente es una especie de remolino. Inevita- 
blemente surgen las lágrimas, con un efecto 
tranquilizador. 



En lugar de palabras 

lo que hay en mi mente 

es una especie de remolino. 



Él me extiende las manos; unas manos 
heridas por los clavos de la cruz. Esas mis- 
mas manos son las que secan mis lágrimas. 
Nuestras miradas se cruzan antes de abra- 
zarnos. Un abrazo pospuesto por muchos 
siglos, pero que ahora simboliza la alianza 
eterna entre el Padre y el Hijo. 

Y en el embeleso de ese abrazo, apenas 
puedo susurrar: «¡Gracias, Jesús!» 

Y me contesta: «Todo lo he hecho nue- 
vo. Te amo, hijo mío» 



Fernando Torres, Tatuí, Brasil 



127 



Domingo 
22 de junio 



Él viene a rescatarnos 



LOGOS 

Daniel 9: 24-27; Mateo 24; Lucas 21: 
25-31; Juan 14:1-3; 
1 Tesalonicenses 4: 13-18; 
Hebreos 9: 28 



La certeza (Juan 14: 3) 

Más de 2.500 versículos de la Biblia afir- 
man que Cristo vendrá por segunda vez. 
«Vendré otra vez», dijo Jesús (Juan 14: 3). 
Pero este tema ha sido distorsionado por 
numerosas especulaciones filosóficas y teo- 
lógicas que tratan de convencernos que el 
Salvador ya regresó espiritualmente, o que 
él vendrá en secreto a raptar a su iglesia. 
Únicamente un estudio de las Escrituras 
guiado por el Espíritu revelará los motivos, 
la forma y el tiempo del segundo adveni- 
miento. La razón principal es que Jesús re- 
gresará a rescatar a sus hijos. 

La razón (Mat. 24: 31; 
Juan 14: 1-3; Heb. 9: 28) 

Jesús regresará para concluir con el plan 
de salvación. Según hemos estudiado en es- 
te trimestre, Jesús pagó el precio por nues- 
tros pecados en la cruz, para luego ministrar 
a favor nuestro en el Santuario celestial co- 
mo nuestro Sumo Sacerdote. En su segunda 
venida, él llevará consigo al pueblo que «ha 
comprado con su propia sangre» (Hech. 20: 
28). Para salvarnos fue necesario que Cris- 
to naciera como humano, viviera como hu- 
mano, sufriera pruebas y la muerte, resuci- 
tara y se convirtiera en nuestro Sumo Sa- 
cerdote. Pero seremos salvos, únicamente 
cuando Jesús regrese a buscar a los suyos. 



Por lo tanto, el propósito principal de 
la segunda venida de Jesús es reunir a sus 
hijos. «Y al sonido de la gran trompeta man- 
dará a sus ángeles, y reunirán de los cua- 
tro vientos a los elegidos, de un extremo al 
otro del cielo» (Mat. 24: 31). 

Sin embargo, mientras un grupo se re- 
gocija por el regreso de Jesús, otro grupo 
llora angustiosamente. La diferencia entre 
ellos no ha sido causada por el Señor sino 
por las decisiones personales que ellos han 
realizado. Muchos acusan a Jesús de venir 
a destruir, a dar fin a todo. Sin embargo, sí 
ha venido para dar fin al pecado, a la injus- 
ticia y al sufrimiento. 

Como hijos de Dios debemos celebrar 
la segunda venida de Jesús. Esta será la bo- 
da espiritual del Señor con su iglesia (Apoc. 
19: 7). Él prometió regresar y llevarnos pa- 
ra que estemos con él (Juan 14: 1-3). Por 
lo tanto no debemos tener temor alguno. 
Si amamos al Señor, si soñamos estar con 
él, su segunda venida será un gozo. 

«Nuestro trabajo en esta vida es una 
preparación para la vida eterna. La educa- 
ción empezada aquí no se completará en 
esta vida, sino que ha de continuar por to- 
da la eternidad, progresando siempre, nun- 
ca completa. La sabiduría y el amor de Dios 
en el plan de la redención se nos revelarán 
más y más cabalmente».* 

La forma (Mat. 24: 27, 30; 
Luc. 21: 25-31; 1 Tes. 4: 13-18) 

No existe razón alguna para cuestionar 
la forma en que Jesús regresará. La segun- 
da venida no será un acontecimiento pri- 
vado. En vez de ello estará a la vista de to- 
dos los habitantes de la tierra (Mat. 24: 30; 



128 



Apoc. 1:7). Cuando Cristo regrese no lo ha- 
rá como un niño nacido en un establo, si- 
no como un rey glorioso. Nuestro planeta 
será intensamente sacudido (2 Ped. 3: 10). 



«Vendré otra vez». 



Además, la segunda venida será claramen- 
te vista y oída por todos los seres huma- 
nos. Las trompetas sonarán mientras los 
ángeles oscurecen el horizonte. Millones 
de los hijos de Dios se levantarán de sus 
tumbas, transformados físicamente, para 
encontrarse con Cristo en las nubes, en 
unión a los santos vivos (1 Tes. 4: 13-18). 

El tiempo (Dan. 9: 24-27; 
Mat. 24; Luc. 21: 25-31) 

Así como la primera venida de Cristo 
ocurrió en el momento determinado por 
Dios (Dan. 9: 24-27), igualmente su se- 
gunda venida tendrá lugar en el tiempo fi- 
jado por el Padre. Nadie, excepto Dios, 
conoce el día ni la hora (Mat. 24: 36). Por 



otro lado, el Salvador nos proporcionó al- 
gunas indicaciones que han de mostrar la 
cercanía de su regreso. Calamidades natu- 
rales y de índole social, confusión religiosa 
en el ámbito mundial, fenómenos en los 
cielos, todo ello indicará la cercanía de su 
retorno (Mat. 24; Luc. 21; 25-31). Ade- 
más, el evangelio sería predicado a «toda 
nación» antes de su venida (Mat. 24: 14). 
Jesús señaló enfáticamente la necesidad 
de estar preparados para su segunda ve- 
nida (Mat. 24: 42). Nada será mejor que ir 
al encuentro de Jesús. Aquí y ahora tene- 
mos la oportunidad de recibirlo como nues- 
tro Señor y Salvador, esperarlo sin desma- 
yar y compartir sus buenas nuevas hasta ese 
día cuando todo será transformado para 
bien, para siempre. 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Por qué algunos serán salvados y otros 
no? 

2. ¿Por qué podemos esperar confiadamen- 
te el regreso de Jesús? 

3. ¿Por qué la gente necesita saber acerca 
de la segunda venida? 



El ministerio de curación, p. 371. 



Diogo Cavalcanti, Cerquilho, Sao Paulo, Brasil 



129 



Lunes 

23 de junio 



¡Cuidado! 



TESTIMONIO 

Apoc. 16: 15 

«A medida que el pueblo de Dios se 
acerca a los peligros de los últimos días, Sa- 
tanás sostiene fervientes consultas con sus 
ángeles en cuanto al plan de mayor éxito 
para derribar su fe. Él ve que las iglesias 
populares están ya arrulladas para dormir 
gracias a su poder engañador. Mediante una 
sofistería agradable y milagros engañosos 
puede continuar teniéndolas bajo su domi- 
nio. Por lo tanto dirige a sus ángeles para 
que coloquen trampas especialmente desti- 
nadas a los que esperan la segunda venida 
de Cristo y se esfuerzan por guardar todos 
los mandamientos de Dios». 

«El mundo, lleno de orgías, de placeres 
impíos, está dormido en la seguridad car- 
nal. Los hombres están postergando la ve- 
nida del Señor. Se burlan de las amonesta- 
ciones. Orgullosamente se jactan diciendo: 
"Todas las cosas permanecen así como des- 
de el principio". "Será el día de mañana co- 
mo éste, o mucho más excelente". (2 Ped. 3: 
4; Isa. 56: 12.) Nos hundiremos aun más en 
el amor a los deleites. Pero Cristo dice: "He 
aquí, yo vengo como ladrón". (Apoc. 16: 15) 
En el mismo tiempo en que el mundo pre- 
gunta con desprecio: "¿Dónde está la pro- 
mesa de su advenimiento?" (2 Ped. 3: 4; 
Isa. 56: 12.) ¿se están cumpliendo las seña- 
les? Mientras claman: "Paz y seguridad", se 
acerca la destrucción repentina. Cuando el 
escarnecedor, el que rechaza la verdad, se 
ha vuelto presuntuoso; cuando la rutina 
del trabajo en las diversas formas de ganar 



dinero se lleva a cabo sin consideración a 
los principios; cuando los estudiantes pro- 
curan ávidamente conocerlo todo menos la 
Biblia, Cristo viene como ladrón». 2 

«Así que no den mirarse a ustedes mis- 
mos, ni depender de ustedes, mas bien con- 
templen a Cristo. Pienses en su amor, en su 
belleza y en la perfección de su carácter. 
Cristo en su abnegación, Cristo en su hu- 



¿Se están cumpliendo 
las señales? 



millación, Cristo en su pureza y santidad, 
Cristo en su incomparable amor: esto es lo 
que debe contemplar el alma. Amándole, 
imitándole, dependiendo enteramente de él, 
es como serán transformados a su seme- 
janza». 3 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Cómo podemos reconocer nuestra falta 
de diligencia en alistarnos para la segun- 
da venida? 

2. ¿Cómo puede Satanás estar preparando 
una trampa con relación a la segunda 
venida? 

3. ¿Has esperado el regreso de Jesús con la 
misma anticipación que se espera la lle- 
gada de un apreciado amigo? 



1. Consejos sobre mayordomía, p. 160. 

2. El Deseado de todas las gentes, pp. 589, 590.. 

3. El camino a Cristo, p. 70. 



130 



Adriana Teixeira, Tatuí, Brasil 



¿Se está demorando Jesús?. 



Martes 
24 de junio 



EVIDENCIA 

Romanos 8: 25; Apocalipsis 1: 7; 22: 7 

La gente valora la rapidez. Cuando ten- 
go hambre, voy a una cafetería o a un esta- 
blecimiento de comida rápida. En menos 
de tres minutos me sirven un emparedado. 
Cuando compro algún artículo por correo 
o por teléfono, deseo que me llegue lo an- 
tes posible. ¿Cómo puede esa predilección 
por la rapidez afectar nuestra fe? La revista 
UFO del mes de septiembre de 2006, anun- 
ció que Jesús regresaría en abril de 2007. 
Esto causó un gran revuelo entre sus lecto- 
res, y puso de manifiesto la necesidad que 
tiene la gente de que todo suceda al instante. 

La Biblia es muy clara respecto al inmi- 
nente regreso de Jesús. Sin embargo, aguar- 
dar su regreso no es siempre fácil. Utiliza- 
mos un sinnúmero de motivos para racio- 
nalizar por qué Jesús debe regresar pronto: 
injusticias, guerras, hambrunas, desastres na- 
turales, falta de amor. La lista pudiera conti- 
nuar. Cuando Pedro le escribió a los cre- 
yentes de su época los aconsejó respecto a 
la ansiedad (2 Pedro 3: 3,4). Pero, los con- 
soló (y a nosotros también) cuando dijo: 
«El Señor no tarda en cumplir su promesa, 
según entienden algunos la tardanza. Más 
bien, él tiene paciencia con ustedes, porque 
no quiere que nadie perezca sino que todos 
se arrepientan». 

El regreso de Jesús pondrá fin a la ince- 
sante necesidad de prontitud. Mientras tan- 
to, hagamos lo siguiente: 

1. Mantengámonos a la expectativa en 
cuanto a su regreso. 

2. Vivamos de la misma forma que él lo 
hizo, mientras estuvo en la tierra. 



3. Involúcremonos en actividades que nos 
permitan comunicarnos mejor con él. 

Dichas actividades incluyen, entre otras, 
estudios bíblicos, oración, una vida senci- 
lla, ayudar a los demás. 

4. Crezcamos en su gracia. 

Cuando este mundo finalmente llegue 
a su fin, disfrutaremos la recompensa por 
haberlo esperado y por creer las promesas 
de Dios. ¡Qué maravilloso será ese día! 

«Desde el cielo se oye la voz de Dios 
que proclama el día y la hora de la venida 
de Jesús, y promulga a su pueblo el pacto 
eterno. Sus palabras resuenan por la tierra 
como el estruendo de los más estrepitosos 
truenos. El Israel de Dios escucha con los 
ojos elevados al cielo. Sus semblantes se 
iluminan con la gloria divina y brillan cual 
brillara el rostro de Moisés cuando bajó del 
Sinaí. Los malos no los pueden mirar. Y 
cuando la bendición es pronunciada sobre 
los que honraron a Dios santificando su sá- 
bado, se oye un inmenso grito de victoria. 

»Pronto aparece en el este una pequeña 
nube negra, de un tamaño como la mitad 
de la palma de la mano. Es la nube que en- 
vuelve al Salvador y que a la distancia pare- 
ce rodeada de oscuridad. El pueblo de Dios 
sabe que es la señal del Hijo del hombre. En 
silencio solemne la contemplan mientras va 
acercándose a la tierra, volviéndose más lu- 
minosa y más gloriosa hasta convertirse en 
una gran nube blanca, cuya base es como 
fuego consumidor, y sobre ella el arco iris 
del pacto».* 



El conflicto de los siglos, p. 698. 



Aliñe Santos, Tatuí, Brasil 



131 



Miércoles 
25 de junio 



Amigos para siempre 



COMO ACTUAR 

Lucas 21: 25-28 

Cuando Cristo estuvo en la tierra fue 
un siervo que suplió las necesidades de 
muchos. Habló a los corazones con el po- 
der del amor divino. Sanó las heridas del 



Mantente firme, 
rebosante de esperanza. 



cuerpo y del alma. Fue un rey amistoso 
que caminó en unión a sus subditos y que 
entregó su propia vida para rescatarlos del 
reino de las tinieblas. 

Este rey vendrá otra vez. Las señales 
de su venida (Mat. 24) son específicas y es- 
tán sucediendo al momento que lees estas 
líneas. Su regreso será un gran encuentro 
al que asistirán sus amigos de todas las eda- 
des. ¿Cómo podemos prepararnos para ese 
acontecimiento? 

1. Aguarda el reino de Dios. Permítele a 
Cristo que se siente en el trono de tu co- 
razón y reine en todos los aspectos de tu 
vida (Mat. 6: 33). Permítele al Espíritu San- 
to que te transforme diariamente. El rei- 
no de Dios debe comenzar en tu corazón. 



2. Estudia los mensajes del Rey. La Biblia 
es su carta. Léela para recibir consuelo, 
ánimo y esperanza. Dedica tiempo dia- 
riamente para meditar en sus mensajes. 
Ellos son el pan del cielo para tu alma. 

3. Entra al salón del trono real. Él te está 
esperando. Allí encontrarás la ayuda que 
necesitas (Heb. 4: 16) y podrás hablar 
con él como con un amigo. Cuéntale to- 
do lo que te acongoja. Él te escuchará sin 
perder una sola de tus palabras. 

4. Actúa como un fiel embajador. Él nos 
ha concedido una noble misión, la de re- 
presentarlo en la tierra. Tus hechos y pa- 
labras le dejarán saber a otros lo gran- 
dioso que realmente él es. 

Cuando él regrese con una nube de ánge- 
les, experimentaremos el encuentro más glo- 
rioso de todos los siglos y del universo. Je- 
sús nos abrazará y nos llevará a nuestro ho- 
gar. Prepárate. Mantente firme, lleno de es- 
peranza. ¡Nuestro Rey regresa! 

PARA COMENTAR 

1 . ¿Por qué la gente pierde su esperanza en 
el regreso de Jesús? 

2. ¿Es prudente hacer planes a largo plazo, 
conociendo del pronto regreso de Jesús? 
Explícate. 



132 



Marcos Ribeiro, Itaberaba, Bahía, Brasil 



Todavía no 



Jueves 
26 de junio 



OPINIÓN 

2 Timoteo 4: 8; 2 Pedro 3: 11, 12 

La segunda venida tiene un significado 
especial para mí. Sin embargo, cuando era 
niña, no era así. Temía su regreso. Incluso 
una vez soñé que él había regresado, y que 
yo me había perdido. ¡Qué pesadilla! 



¡Qué pesadilla! 



Algunos años han pasado. Luego, en 
los mejores años de mi juventud, no fue el 
temor de perderme lo que me hizo ame- 
drentarme, sino el miedo de no poder ma- 
terializar todos mis planes. «Por favor, Se- 
ñor, deseo que regreses pero aun no. ¡Ni si- 
quiera me he casado!» 

¿Te has sentido así alguna vez? La pala- 
bra de Dios dice: «Ya que todo será destrui- 
do de esa manera, ¿no deberían vivir ustedes 
como Dios manda, siguiendo una conduc- 
ta intachable y esperando ansiosamente la 
venida del día de Dios? (2 Ped. 3: 11) (Lee 
también 2 Timoteo 4: 8). 

Un gran júbilo, gozo y alegría es lo que 
debe llenar nuestros corazones cuando pen- 
samos en el regreso de nuestro gran Amigo, 
Rey y Señor Jesucristo. 

«Debiéramos llenarnos de gozo al pen- 
sar en la inminente venida de Cristo. Para 



los que la amen, él vendrá sin pecado para 
salvación. Pero si nuestra mente está llena de 
pensamientos relacionados con cosas terre- 
nales, no podemos aguardar con gozo su 
venida».* 

Si no estamos a la espera de la segunda 
venida de Cristo con gozo y grandes expec- 
tativas es porque nuestras mentes están 
llenas de pensamientos seculares. Desde lue- 
go, no hay nada malo en disfrutar de la vi- 
da, hacer planes para el futuro y ser felices 
mientras vivimos aquí en la tierra. El pro- 
blema surge cuando nuestras mentes están 
tan llenas de estas cosas que Dios deja de 
ser nuestra primera prioridad. 

Por otro lado, si Dios es el centro de 
nuestras vidas, si Jesús es nuestro mejor 
amigo, si el cielo es nuestro objetivo, halla- 
remos placer en las cosas de Dios. Nuestro 
amor por él será tan grande que responde- 
remos de una vez: «Amén. Ven Señor Jesús» 
(Apoc. 22: 20). ¡Que esta oración llene tu 
corazón de gozo! 

PARA COMENTAR 

1. Prioriza todo lo que tenga importancia 
para ti. Luego revisa la lista de forma tal 
que Dios ocupe el primer lugar. Si es ne- 
cesario, añade otros elementos como: tes- 
tificar, el culto familiar, la devoción per- 
sonal, y otros. Finalmente, ora pidiéndo- 
le a Dios que mantenga tus prioridades 
en el orden correcto. 



* En lugares celestiales, p. 355. 



Marily Sales dos Reís, Tatuí, Brasil 



133 



Viernes 
27 de junio 



«Vendré otra vez» 



EXPLORACIÓN 

Hebreos 9: 28 

PARA CONCLUIR 

Una de las frases más famosas en el cine 
son las palabras pronunciadas por Arnold 
Schwarzenneger en Terminator un filme de 
1984. En esa película la frase «Volveré otra 
vez» fue una violenta amenaza que tuvo su 
cumplimiento. 

Para los cristianos, sin embargo, la pro- 
mesa de Jesús es algo más que una amena- 
za. «Vendré otra vez» tal como lo expresó 
Jesús en Juan 14: 3, provee continuidad a 
su promesa de que prepararía un lugar para 
nosotros. El regreso de Jesús constituye bue- 
nas noticias. Significa el fin del sufrimien- 
to, la enfermedad y la muerte, ¡para siem- 
pre! Pero ante todo, no es un tema de Ho- 
llywood. Es algo real, es vital, algo que pue- 
des compartir con amigos y familiares. 

CONSIDERA 

• Discutir las diversas imágenes, y otras re- 
presentaciones que has visto durante los 



últimos años, relacionadas con la segun- 
da venida. Identifica una o dos para com- 
partirlas con tu clase. 
Calcular el número de personas que han 
vivido en la tierra (puedes utilizar a Goo- 
gle) para que puedas darte cuenta de las 
implicaciones de la resurrección. 
Escribir un párrafo de tus impresiones 
respecto a la segunda venida. 
Sabemos que cuando Jesús regrese habrá 
una fiesta de bodas (Luc. 14: 15; Apoc. 
19: 9). Piensa en un sencillo menú de co- 
mida ligera que te gustaría se sirviera en 
esa ocasión. 

Entrevistar gente en la calle, preguntán- 
doles qué idea tienen de la segunda ve- 
nida. Utiliza una cámara de video, de ser 
posible, edita los resultados en una com- 
putadora si tienes acceso a ella. Presenta 
los resultados en tu clase. 



PARA CONECTAR 

/El conflicto de los siglos, caps. 40, 42; Karl 
Haffner, The Cure jor the Last Daze; Mar- 
vin Moore, Could It Really Happen? 



134 



Jean Kellner, Rockville, Maryland, EE. UU.